Breakthroughs | Los Avances

Dec 04, 2019

Last Wednesday I came home so excited because I’d had such a great day with my students. I had had three wonderful things happen in my classrooms that made me feel like I was doing a good job and serving my students well.

In my first class of the day, I have my youngest students who are in 1°ESO or 7th grade (about 12 years old). I, as per usual, asked them how they were and how their day was going. They said it was better now that they were in English class, because they apparently didn’t like the class they had before (and they weren’t afraid to tell me why they didn’t like the teacher, either). I half-jokingly said, “Oh but you love this class, right?” and was greeted with a chorus of “Of course!”, “Yes”, and “It’s our favorite class!”

I half-jokingly said, “Oh but you love this class, right?” and was greeted with a chorus of “Of course!”, “Yes”, and “It’s our favorite class!”

I was happy enough to hear it’s their favorite class, especially since I always look forward to seeing them, but then one boy who doesn’t usually talk that much, said “Yeah, we have the two best teachers in the school for this class!” as he pointed to me and the lead teacher. She and I were both ecstatic to hear that.

Then, at the end of the same class, one of the students came up to me. He wanted to talk to me about their history class that I teach them on the following day. He said he was so excited for me to see his presentation in class tomorrow because he was really proud of the work he did for it. Unfortunately, I had a training workshop for Global Classrooms that day and wouldn’t be in school. He seemed upset when I told him and said he was sad I wouldn’t get to see his presentation. Though I’m also sad I didn’t see it, it was so sweet that he wanted me to be in his class that much.

This week I decided to make an easy lesson by having them learn the lyrics to a Coldplay song they already knew and doing a matching activity

The third exciting thing that happened occurred in another class. I teach a 2°ESO non-bilingual program class in the afternoon with a fairly strict teacher. While I’m good friends with the teacher, she’s extremely strict with the students and it sometimes causes more problems than it solves in the class since the students don’t respond to it. Since the class is usually out of hand, I tend to dread going. However, this week I decided to make an easy lesson by having them learn the lyrics to a Coldplay song they already knew and doing a matching activity since the teacher hadn’t left me any instructions and she was absent from the class. The class ended up going so well and the students were both well-behaved and interested in the lesson! I was shocked, but also really relieved and I hope that we can continue doing things like this in the future.

A few days after this, other similar incidents occurred in other classes. One class started chanting my name while they waited for me in the hallway and another had asked where I was on a day that they had a different teaching assistant (awkward).

It reminds me what a difference teachers can make in their students’ lives

These were the first real moments that I’ve seen my students express that they truly like having me in class, though most of them normally are very sweet and friendly with me. It made me feel like I’m doing a good job, but it also made me feel even more motivated to make sure that I can help them as much as possible. While I haven’t had these breakthroughs in my Global Classrooms class (3°ESO), it still helps keep me motivated even on bad days and reminds me what a difference teachers can make in their students’ lives.

Follow Emma's blog: Emma en España


El miércoles pasado volví a casa tan emocionada porque había tenido un día fenomenal con mis estudiantes. Hubo tenido pasar tres cosas geniales en mis clases que me hicieron sentir como que hacía un trabajo bueno y que servía bien mis estudiantes.

Dije de broma, “Ah pero les encanta esta clase, verdad?” y recibí un coro de “Claro!”, “Si,” y “Es nuestra clase favorita!”

En mi primera clase del día, tengo mis estudiantes más jovencitos quien son del 1°ESO o 7th grado (con 12 años). Yo, como normal, les pregunté cómo estaban y qué tal sus días. Me dijeron que iba mejor ahora que estaban en la clase de inglés, porque no les gustó su clase anterior (y no tenían miedo de decirme por qué no les gustó el profe también). Dije de broma, “Ah pero les encanta esta clase, verdad?” y recibí un coro de “Claro!”, “Si,” y “Es nuestra clase favorita!” Me alegría bastante a oír que es su clase favorita, especialmente porque siempre tengo ganas de verlos, pero luego un chico que normalmente no habla mucho, dijo “Si, tenemos las dos mejores profes en la escuela para esta clase!” y indicó a mi y la otra profe. Ella y yo estábamos extáticas a oír eso.

Entonces, al fin de la misma clase, uno de los alumnos me acercó. Él quería hablar conmigo sobre su clase de historia que les enseño el día siguiente. Me dijo que estuvo tan emocionado para que yo vea su presentación en clase mañana porque estaba muy orgullosa de su trabajo que hizo. Desafortunadamente, tuve una jornada para Global Classrooms ese día y no estaría en el colegio. Él sentía triste de que no iba a ver su presentación. Aunque también estoy triste porque no lo vi, fue tan lindo que quería que yo esté en su clase.

Decidí a hacer un plan simple por tenerles aprender la letra a una canción de Coldplay que ya conocían y hacer una actividad de juego

La tercera cosa emocionante ocurrió en mi otra clase. Enseño una clase de 2°ESO del programa no bilingüe por la tarde con una profe más estricta. Soy buenas amigas con la profe, sin embargo, ella es muy estricta con los estudiantes y algunas veces causa más problemas que resuelve, porque los estudiantes no responden a ese método. Ya que la clase normalmente es caótica, tiendo a tenerle pavor a asistir a la clase. Sin embargo, esta semana no estuvo la profe y no me dejó instrucciones. Entonces decidí a hacer un plan simple por tenerles aprender la letra a una canción de Coldplay que ya conocían y hacer una actividad de juego. La clase fue muy bueno y los estudiantes se comportaban muy bien y se interesaba las actividades! Yo estaba en choque, pero también muy aliviada y espero que podamos seguir haciendo este tipo de cosas en el futuro.

Algunos días después, ocurrieron otras situaciones parecidas en otras clases. Una clase empezó a corear mi nombre mientras de que me esperaban en el pasillo, y otra clase preguntó por mi cuando tuvo otro asistente (incómodo).

Me acuerda la diferencia que puede hacer los profesores en las vidas de sus estudiantes

Estos fueron los primeros momentos auténtico en que he visto mis estudiantes expresando que verdaderamente les gusta tenerme en clase, aunque normalmente la mayoridad son muy lindos y simpáticos conmigo. Me hacía sentir que estoy haciendo un trabajo bueno pero también aún más motivada a asegurar que puedo ayudarles lo más como posible. Aunque no he tenido estos avances en mis clase de Global Classrooms (3°ESO), todavía me ayuda quedar motivada también en los días peores y me acuerda la diferencia que puede hacer los profesores en las vidas de sus estudiantes.

Follow Emma's blog: Emma en España


Other news

Cookies help us to deliver and enhance this site. By using our services, you agree to our use of cookies. Find out more